22 Enero - Salmo 61:1-3
Oye, oh Dios, mi clamor; a mi oración atiende. Desde el cabo de la tierra clamaré a ti, cuando mi corazón desmayare.
Llévame a la roca que es más alta que yo, porque tú has sido mi refugio, y torre fuerte delante del enemigo.
-Dios oye nuestro clamor:
Cuando se nos acaban las fuerzas y decimos no puedo más,
cuando nos sentimos solos, desesperados, incomprendidos, sin fuerzas y sin
aliento, ahí está el Señor para ayudarnos y levantarnos para salir adelante.
cuando nos sentimos solos, desesperados, incomprendidos, sin fuerzas y sin
aliento, ahí está el Señor para ayudarnos y levantarnos para salir adelante.
Isaías 40:29 dice: El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene
ningunas. Así es nuestro Dios, llevándonos además a la roca que es
más alta que nosotros, a Cristo.
ningunas. Así es nuestro Dios, llevándonos además a la roca que es
más alta que nosotros, a Cristo.
Recuerdo de niño en algunas películas en las que las
personas caían en arenas movedizas, que era un terreno de lodo en el que una
persona cuando entraba, comenzaba a hundirse y por mucho que luchara, no podía hacer
nada, se iba hundiendo y hundiendo hasta ser completamente tragado por las mismas.
Era angustioso, la persona trataba de resistir con todas sus fuerzas pero de
nada servía, el fin siempre era el mismo: acabar engullido por las mismas. En
alguna ocasión, alguien le oía y venia rápidamente, lanzándole una soga y con
un gran esfuerzo y ayudado por un caballo, lo acababan sacando de esa
situación.
personas caían en arenas movedizas, que era un terreno de lodo en el que una
persona cuando entraba, comenzaba a hundirse y por mucho que luchara, no podía hacer
nada, se iba hundiendo y hundiendo hasta ser completamente tragado por las mismas.
Era angustioso, la persona trataba de resistir con todas sus fuerzas pero de
nada servía, el fin siempre era el mismo: acabar engullido por las mismas. En
alguna ocasión, alguien le oía y venia rápidamente, lanzándole una soga y con
un gran esfuerzo y ayudado por un caballo, lo acababan sacando de esa
situación.
La vida a veces nos trae situaciones que son como esas
arenas movedizas en las que aunque luchemos con todas nuestra fuerzas, vamos hundiéndonos
poco a poco sin que aparentemente podamos hacer nada. Nos resistimos y luchamos,
pero no logramos salir de esa situación y seguimos hundiéndonos más y más. Hace
falta algo externo que nos saque, y que nos ponga a salvo.
arenas movedizas en las que aunque luchemos con todas nuestra fuerzas, vamos hundiéndonos
poco a poco sin que aparentemente podamos hacer nada. Nos resistimos y luchamos,
pero no logramos salir de esa situación y seguimos hundiéndonos más y más. Hace
falta algo externo que nos saque, y que nos ponga a salvo.
Esta es la petición de David en este Salmo: Sácame de aquí,
donde mi corazón desmaya y llévame a la roca firme, a la roca donde sé que
puedo pisar firme, levantarme y salir de esta situación.
donde mi corazón desmaya y llévame a la roca firme, a la roca donde sé que
puedo pisar firme, levantarme y salir de esta situación.
Te animo hoy a que hagas lo mismo, sea cual sea tu
situación, no dependas de tus fuerzas las cuales son limitadas, clama a Él y pídele
que te lleve a la roca que es más alta que tú. Él es nuestro refugio y nuestra
torre fuerte delante del enemigo y en quien podemos estar seguros.
situación, no dependas de tus fuerzas las cuales son limitadas, clama a Él y pídele
que te lleve a la roca que es más alta que tú. Él es nuestro refugio y nuestra
torre fuerte delante del enemigo y en quien podemos estar seguros.
Recuerda nos es tu fuerza la que te va a levantar y poner
en el lugar bueno y seguro, sino una externa, la del Señor.
en el lugar bueno y seguro, sino una externa, la del Señor.
No trates de luchar la batalla con tus fuerzas, clama a
Dios que es tu fortaleza y tu refugio.
Dios te bendiga. Amén.
Dios que es tu fortaleza y tu refugio.
Dios te bendiga. Amén.
Suscríbase
a nuestro canal en Youtube:
a nuestro canal en Youtube:
No hay comentarios:
Publicar un comentario